05 abril 2013

Nada

De oídos sordos, he pasado la semana, no sé cómo le hice pero aquí estoy de nuevo, los días se pasan rápido a pesar de todo; se me vino a la mente lo que me dijiste que dirías en una semana, tal vez antes, tal vez después, no me importa, sólo quiero verte.
De repente me siento triste pues no sé qué hacer, de repente me siento triste porque no tengo ganas de estar solo, en realidad tengo ganas de estar contigo, ¿recuerdas la receta de los besos? Tal vez lo olvidaste, pero yo no, hay conversaciones guardadas y a veces me da por leerlas, tal vez para sentirte un poco cerca, lo malo es que a veces esas conversaciones se tornan extrañas y tan distantes, como si jamás nos hubiéramos visto. Y después hay un flash de felicidad cuando escribes cosas que simplemente me hacen sonreír.
Quisiera conocerte por completo, tal vez sé por qué pero no tengo ganas de decirlo, tengo pensamientos extraños y preguntas también, ¿será que leíste eso que tuve que tirar porque no supe qué hacer con la tristeza que me invadió? Una hora estaba en ese par de hojas amarillas, una hora en la que me sentía triste y emocionado al mismo tiempo, qué más que por ti.
Qué tonto me sentí, pues ahí hablaba del valor de leerlo para ti, y al final no lo leí, ni siquiera te lo di para que lo leyeras, eso es ser un niño tonto y sin valor para mostrar sus verdaderos sentimientos. ¿Por qué valía tanto? si era un vómito de caligrafía, pero me gustó la ortografía y la manera de hacerlo un intento de poesía, pero jamás fue una carta; sin fecha y sin destinatario de todas formas.
Mis ojos se estaban nublando, me gustaría que me vieras llorar, y me dijeras cómo soy en ese instante, porque me desconozco en ese sentido, en realidad me desconozco de muchas formas, pero mi llanto para mí es un misterio, no sé si sería capaz de hacerlo frente a un espejo.
No sé para qué lo escribo, tal vez me siento mejor conmigo mismo, hoy no tengo ganas de que alguien lea esto, bueno tal vez tú, o tal vez no pues quizá te disguste. Te extraño como tal vez nunca me extrañarás, te pienso como jamás lo harás. Creo que estoy perdido en un círculo de extrañeza y vergüenza, me he reprimido de decirte cosas, pues me da miedo que te vayas sin decir nada, habiendo cosas apuntadas prefiero que las hagamos realidad juntos y entonces si sigues pensando que no soy la persona correcta te irás y me quedaré solo extrañándote porque te quiero tanto que pensarás que todo esto es una confusión y una mentira, te aseguro que no es así. Pero te quiero, y eso es lo que cuenta. ¿no? o ¿por qué si dices que te he hecho feliz prefieres irte? Sé que es la verdad, hay cosas que no quieres decirme al igual que yo, mejor abrázame y quiéreme, que yo lo haré contigo.
Que ya quiero verte, saber tus labios, aunque me preguntes ¿para qué? Y yo como un gran idiota me quede callado o te diga algo realmente sin sentido.

Te extraño, no aprendo, te extraño, te quiero, pero no aprendo, dime por qué.

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